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7.1. San Felipe y La Glorieta. Ya en agosto de 1902 se puso la primera piedra de la barriada de obreros del ejido de Santa Ana, en la carretera de Jaén a Los Villares, junto a las obras del Seminario, que por entonces se estaban realizando. En la inauguración no faltaron las autoridades civiles y religiosas de la ciudad, entre ellas el obispo Salvador Castellote y Pinazo, el alcalde Cándido Carrasco Díaz, el gobernador civil Eduardo Ortiz Casado y el presidente de la Diputación Provincial Rafael del Nido Segalerva, junto a la banda de música. Como era habitual en estos actos se bendijeron las obras y se colocó en una pequeña caja de zinc el acta, algunas monedas del año corriente y ejemplares de los periódicos de la localidad, que luego fue depositada en la piedra e introducida en una zanja. El ya anciano poeta Antonio Almendros Aguilar recitó una poesía que emocionó al público. En los años de la posguerra, el barrio, ya conocido como San Felipe, incrementó su población sobre la base de chabolas que fueron levantando en el lugar familias humildes. Para paliar esta situación, en los años sesenta se hicieron viviendas sociales, lo que permitió en 1968 proceder al derribo de gran parte de los viejos albergues de Betania. En una segunda fase de derribo quedó totalmente destruido el núcleo de chabolas. También se realizaron obras de saneamiento en el barrio y de embellecimiento en el limítrofe de la Glorieta. En la actualidad, el barrio de San Felipe dispone de un comedor escolar municipal y de un centro social. En este barrio destaca el edificio de las Escuelas Cervantes, situadas en la calle Juan Montilla, que fue proyectado por Rafael Sagrista y Aguirre (1860-1915), militar y arquitecto de principios de siglo. El edificio consta de una sola planta, construido en ladrillo con decoración en quicios y arcos, además de amplias bandas por los extremos de los paños. De la fachada principal sale un cuerpo con arcos de medio punto y terraza como cubierta, que muestra el escudo de la ciudad. Hoy ha desaparecido la verja que lo rodeaba. Otro colegio, Andrés de Vandelvira, surgió en 1974 de una cooperativa que formaron el viejo colegio de los Ángeles y los centros privados del Santo Rostro, Nuestro Padre Jesús, Santiago Apóstol y Domingo Savio. En el barrio de la Glorieta destacan los actos de la romería del Cristo de Charcales, segundo domingo de mayo. Las actividades comienzan el viernes anterior con el corte de la hierba llamada arrayán, con la que se forran los palos de las banderas colocadas en la ermita. El domingo se realiza el tradicional pasacalles de la cofradía con sus estandartes que recorre el barrio de la Glorieta y el centro de Jaén, un acto de invitación al resto de los ciudadanos a participar en la romería. Tras la celebración de la misa en la ermita de la fuente de la Peña, comienza la romería con una copa de vino previa al tradicional arroz guisado que comen los romeros. Por la tarde, sobre las 18 horas, se realiza la procesión del Cristo por los pagos de la fuente de la Peña y la Glorieta, en un día que es doblemente festivo, pues coinciden las fiestas del barrio con la romería. También tiene la Glorieta un especial papel en la romería de Santa Catalina, el 25 de noviembre, pues la procesión parte del templo titular de la cofradía, bajo la advocación de San Pedro Pascual y la Purísima, ubicado en este barrio, desde donde sube la procesión al castillo. La parroquia de San Pedro Pascual está situada en la confluencia de la carretera de Jabalcuz con la Ronda General Rodrigo y se erigió en 1964, aunque no abrió sus puertas hasta el 1 de mayo de 1975. Es una iglesia construida en ladrillo rojo, moderna y funcional, obra de Ramón Pajares Pardo. |