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8.1. El Almendral y El Tomillo-San Sebastián. A la salida de la puerta de Santa Ana, al Sur de de la muralla, fueron edificándose durante la Edad Moderna y el siglo XIX algunas construcciones. Las monjas de Santa Ana construyeron un convento junto al barranco de la cañada del Castillo, edificio que perdieron en 1837 por la una gran avenida de agua y tuvieron que ser socorridas en el convento de religiosas de Santa Clara. Pero el importante crecimiento de la zona se produce en el siglo XX, cuando surgen los barrios de El Almendral y El Tomillo o San Sebastián. Estos dos barrios se extienden al Suroeste de la población, fuera de la muralla, en la falda del castillo y por encima de la carretera de la fuente de la Peña. Son estos barrios prolongación del histórico barrio de la Merced, que desborda la puerta de Santa Ana. Por su carácter social y vinculación al casco histórico de la ciudad han sido incluidos, junto a los limítrofes de la Glorieta y San Felipe dentro del ámbito geográfico del Plan Urban de la ciudad de Jaén, 2000-2006. Es éste un plan financiado con fondos comunitarios europeos, que ha sido concedido a diversas ciudades, de las que en Andalucía sólo fueron seleccionadas el 27-febrero-2001 Granada y Jaén. Sus actuaciones no sólo son urbanísticas, sino que tienden a elevar el nivel de vida de los ciudadanos (zonas verdes, calles, centros juveniles, guarderías, piscinas, zonas deportivas,...), buscando la integración social de marginados, acceso a servicios básicos, creación de empleo, etc.; también trata de poner en valor los potenciales que estos barrios tienen y promover el desarrollo socioeconómico de los mismos. Junto a la carretera de circunvalación están situados los depósitos de aguas, que datan de 1927. Tienen una disposición semejante a un cuarto de esfera, con contrafuertes que le dan una imagen exterior de grandes hornacinas abocinadas, de tipología oriental. La fachada principal de los depósitos presenta escudos en cerámica vidriada de la ciudad de Jaén y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. También junto a la carretera de circunvalación se encuentra la casería de Manolito Ruiz, al pie del castillo de Santa Catalina, construida en 1907, cuando Manuel Ruiz Córdoba adquirió el cerro y el castillo. Esta casería es de arquitectura regionalista con rejería modernista. Por otra parte, cuenta Manuel López Pérez que hace más de un siglo, a raíz del conflicto de Cuba y Filipinas y el impacto psicológico que produjo en la nación, surgieron una serie de iniciativas y soluciones para evitar otras derrotas en el futuro. Una de ellas estaba, sin duda, inspirada en la “guerra de los boers” y apareció en el periódico “La Nación Militar”, que sugirió la creación de una Sociedad del Tiro Nacional, la que mediante la táctica deportiva y el adiestramiento paramilitar de sus socios se sentaran las bases para disponer, en caso preciso, de unas milicias preparadas militarmente. En Jaén la idea tuvo eco y se decidió la construcción del Tiro Nacional a iniciativa del comandante Viñé Ruiz, el teniente coronel Rafael Sagrista y Aguirre (autor del proyecto del edificio), el comandante Ricardo Jubes Elola, el periodista Eduardo de la Vega y Zorrilla, el banquero Sixto Santamaría Mitjana y el profesor mercantil Antonio Pestaña Sabariego. Los estatutos y reglamento se aprobaron en 1900. El Ayuntamiento concedió la autorización para levantar el edificio del polígono del Tiro Nacional en la “Cuesta de El Neveral”, que pertenecía a los propios de la ciudad, en el lugar donde existía el ruinoso edifico del Polvorín. Hoy es el barrio de "El Tomillo-San Sebastián". La denominación de “Tomillo” es la que popularmente ha recibido el barrio, la de “San Sebastián” está en relación con la ubicación en el lugar del Tiro Nacional y las celebraciones que allí se realizaban durante el día de este santo. La concesión a la ciudad de Jaén del IV Concurso Nacional de Tiro, que habría de celebrarse en noviembre de 1901, impulsó las obras. Fue inaugurado durante la feria de San Lucas de 1901, y en los primeros entrenamientos se usaron fusiles Remington que facilitó la Guardia Civil. Se componía de una galería de tiro con los adelantos de la época. Delante se levantó un edifico que servía de sede oficial a la sociedad y salón de ocio para los socios. El polígono fue visitado por Alfonso XIII en su venida a Jaén en 1904, año en que se ampliaron las instalaciones. En Jaén pronto destacaron excelentes tiradores, como Eugenio de las Heras Molina y Emilio Domínguez González. También se creó una Escuela Militar Oficial de carácter provincial para instruir a los quintos, instalaciones que se cedían para cursos de tiro de unidades militares. En 1923 se completó con una sala de esgrima. En 1952 se construyeron nuevas instalaciones en el polígono de Tiro, que en Jaén tenía gran arraigo todavía por estas fechas, actividad recogida en los programas de feria, hasta que el crecimiento urbano de la ciudad fue envolviendo el polígono de Tiro de viviendas. Esta causa, unida a la pérdida de la guarnición militar de Jaén y el abandono de esta práctica entre la juventud, acabaron por hacer desaparecer la Sociedad del Tiro Nacional de la provincia y del polígono apenas hoy quedan restos. |